No al catastrofismo. Ésta es la tesis que se defendió ayer en la cumbre mundial crÃtica con la versión más extendida sobre el cambio climático, celebrada en Nueva York con unos mil asistentes, entre expertos, empresarios, polÃticos y abogados. Los cientÃficos acusaron a Al Gore, ex vicepresidente de EEUU y defensor de que el hombre es el principal responsable del calentamiento del planeta, de dramatizar y de utilizar el cambio climático como una herramienta polÃtica.
Además, los expertos criticaron el protocolo de Kioto, acuerdo internacional que pretende combatir el calentamiento global con la reducción de las emisiones de gases contaminantes. Dejar de cumplirlo liberarÃa recursos que podrÃan destinarse a combatir la recesión económica.
«Cumplir con Kioto es costosÃsimo y no está teniendo ningún beneficio para los paÃses que se comprometieron a reducir las emisiones, la UE, Canadá y Japón», aseguró Gabriel Calzada, profesor de economÃa en la Universidad Rey Juan Carlos y presidente del Instituto Juan de Mariana. «Ningún paÃs de la UE ha disminuido sus emisiones. Además, –dice Calzada– el crecimiento de las emisiones de C02 entre 1997 y 2004 fue el doble en Europa que en EEUU», paÃs que no firmó el protocolo de Kyoto.
«Las empresas estadounidenses han optado por desarrollar la tecnologÃa que reduce las emisiones, en vez de utilizar esos recursos en pagar por los excesos, como sucede en Europa», indicó Calzada. El profesor añadió que los Gobiernos serÃan más eficientes si, además, «renunciaran a subvencionar las energÃas renovables» y permitieran que se desarrollaran fuentes de suministro más baratas, «como el carbón o la energÃa nuclear».
Calzada recordó a los participantes de la cumbre (organizada por el instituto conservador Heartland) que la siderúrgica española Acerinox decidió reducir las inversiones en varias fábricas españolas para aumentar la capacidad de la fábrica que posee en Kentucky y evitar asà las restricciones de Kioto.
Rock McKitrick, economista canadiense, defendió que Kioto sea sustituido por un sistema que también busque reducir las emisiones de gases contaminantes, pero que su reparto esté basado en el calentamiento actual y real de la tierra, «no en las proyecciones futuras».
Gore y sus seguidores fueron muy criticados en la sesión inaugural por el presidente de la República Checa, Vaclav Klaus, que defendió que «hay que salvar al planeta de los peligros del radicalismo ecológico». El astronauta Jack Smith, por su parte, culpó al Gobierno de EEUU de utilizar el cambio climático como una herramienta para aumentar el control sobre los estadounidenses, sus vidas y sus ingresos.
Noticia publicada en Expansión (España)