Aunque por el momento la afirmación se quedará en una hipótesis plausible sin posibilidad de confirmación, al menos quienes lo afirman cuentan con unas credenciales sólidas: se trata del equipo responsable de la sonda Phoenix de la NASA, que el pasado año analizó muestras del suelo marciano, demostrando la presencia de hielo.
Cuando el pasado noviembre el aparato sucumbió a la llegada del otoño, el investigador principal de la misión, Peter Smith, de la Universidad de Arizona, aseguró que seguirán "extrayendo gemas de este tesoro de datos durante los años venideros". La promesa se hace realidad con un estudio en el que se afirma que unas extrañas protuberancias que aparecieron en las patas de la sonda durante la misión eran gotas de agua lÃquida.
Divulgadas entonces por la NASA, las imágenes mostraban pequeños bultos cuyo tamaño aumentaba con el tiempo. Algunas cambiaron de posición, lo que apuntaba la posibilidad de que fueran incrustaciones de hielo.
Terminada la misión, los cientÃficos han rescatado los datos disponibles para indagar a fondo en la naturaleza de estas gotas. Las conclusiones aparecen en un estudio titulado Pruebas fÃsicas y termodinámicas de agua lÃquida en Marte, que 22 investigadores participantes en el proyecto presentarán en marzo en el Congreso de Ciencias Planetarias y Lunares que se celebrará en Houston.
El principal obstáculo para la presencia de agua lÃquida en Marte es, según los cientÃficos, que con las bajas temperaturas y la escasa presión atmosférica, lo normal serÃa que el hielo cuya presencia Phoenix verificó se evapore directamente sin pasar por la fase lÃquida. Este proceso, llamado sublimación, se comprobó en la disminución de las placas de hielo analizadas.
Sin embargo, las sales reducen el punto de congelación del agua. Phoenix demostró la presencia de una sal, el perclorato, que actúa como anticongelante y que en grandes concentraciones puede mantener el agua lÃquida hasta -70ºC, dicen los cientÃficos.
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