Estos no se han comportado de forma regular y han alternado épocas de lluvias buenas para la agricultura con etapas de sequÃa e inundaciones y hambruna. Como era de esperar, los malos momentos de las dinastÃas chinas, regentes de un imperio basado en la agricultura, coinciden con los malos momentos del monzón.
Y lo extraordinario del asunto es el "libro" al que han acudido los expertos para conocer la evolución de las lluvias en los últimos siglos. Este enciclopedia del clima es, ni más ni menos, que una serie de estalagmitas de la cueva de Wanxiang, en China. En esas rocas ha quedado grabado, como en un libro, un registro de los cambios experimentados por la pluviometrÃa.
Las estalagmitas -que crecen desde el suelo- y las estalagtitas -que crecen desde el techo- se forman a medida que el agua atraviesa la roca rica en carbonatos. Las gotas van cayendo en las cuevas y depositando muy lentamente el mineral que portan disuelto. Poco a poco, se forma un roca alargada y que va creciendo en longitud con el tiempo.
La roca se forma desde arriba si es con las gotas que quedan colgadas, o desde abajo, si es con las que caen al suelo. En ocasiones, la estalactita y la estalagmita acaban juntándose para formar una columna. El caso es que, el agua que se filtra en las cuevas y forma estas rocas de deposición depende de las lluvias. Un análisis minucioso de la estructura de las estalagmitas permite trazar con precisión cómo fue el clima en el pasado.
Cuendo se enlaza la cronologÃa histórica conocida por las fuentes habituales con esta nueva cronologÃa de las lluvias, las piezas encajan perfectamente. Los periodos de crisis y los de auge de la civilización china coincidÃan con las épocas de mala meteorologÃa.
Clima e historia
Durante los periodos más fuertes del monzón, las dinastÃas como la Song del Norte disfrutaron de mayores cultivos de arroz y de un aumento de la población. Pero los siguientes periodos con monzones débiles y por tanto de pocas lluvias y clima más seco, coincidieron con la desaparición de las dinastÃas Tang, Yuan y Ming.
El estudio no se queda en eso, sino que además señala que el registro de 1.810 años del monzón asiático, desvela que su fuerza ha estado relacionada con las temperaturas del hemisferio norte, los ciclos glaciales y las fluctuaciones solares.
Noticia completa en El Mundo (España)