El estudio demuestra que el helio metálico es más común de lo que se pensaba y se produce bajo las condiciones presentes en los núcleos de planetas gigantes gaseosos, mezclado con hidrógeno metálico y formando una aleación lÃquida.
La denominación "gigantes gaseosos" hace referencia al gran tamaño de tales planetas y a la inexistencia en ellos de una superficie sólida.
El núcleo de la Tierra, que es pequeño y denso comparado con los de Júpiter y Saturno, que son gigantes gaseosos, presenta una presión de 3,5 millones de veces la de la atmósfera terrestre.
La presión en el núcleo de Júpiter, por ejemplo, alcanza los 70 millones de veces la presión atmosférica terrestre.
Los núcleos de Júpiter y Saturno presentan temperaturas de entre 10.000 y 20.000 grados Celsius, es decir que son de 2 a 4 veces más calientes que la superficie solar.
En este estudio, Raymond Jeanloz, profesor de astronomÃa y de ciencias planetarias y terrestres en la Universidad de California en Berkeley, y Lars Stixrude, profesor de Ciencias de la Tierra en el University College de Londres, analizaron cuidadosamente lo que le pasa al helio bajo tan extremas condiciones.
El helio es el segundo elemento más abundante, después del hidrógeno. Bajo condiciones terrestres, el helio es un gas incoloro, transparente y aislante eléctrico.
Pero, según observaron los investigadores en sus cálculos, bajo las condiciones encontradas en los núcleos de Júpiter y Saturno, el helio se vuelve un metal lÃquido, como el mercurio.
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