Los mini submarinos rusos Mir-1 y Mir-2 se sumergieron en el lago Baikal, el más profundo del mundo ubicado en Siberia, y se posaron sobre el suelo a una profundidad de mil 680 metros, anunció hoy el equipo de la exploración.
El descenso en el llamado "mar sagrado" siberiano tomó unos 90 minutos y superaron la marca pasada de mil 637 metros alcanzada por un grupo de científicos en la década de los 90, de acuerdo con despachos de la agencia rusa de noticias RIA Novosti.
Los jefes de los sumergibles, Vyacheslav Magovitsyn (Mir-1) y Vladimir Gruzdev (Mir-2), señalaron que llegaron a uno de los puntos más profundos del lago a las 15:15 horas locales (09:15 GMT).
Aunque ambos expertos aseguraron que se trató de un éxito en este tipo de inmersiones, el líder del parlamento ruso (Duma) en la expedición, Arthur Chilingarov, negó que exista el registro de la profundidad alcanzada y afirmó que lo intentarán nuevamente.
"No hicimos esto para romper marcas", aseveró el legislador ruso, que el año pasado estuvo presente durante la expedición en el fondo del mar en el Polo Norte, en cuyo suelo se colocó una bandera de Rusia.
Los sumergibles Mir-1 y Mir-2, utilizados para esa misión en el Artico, fueron adaptados esta vez para las condiciones de agua dulce y sumergidos en medio del lago Baikal, entre la isla de Olkhon y la península de Svyatoy.
La misión es parte de un proyecto de investigación en el Baikal, cuya edad se estima en 25 millones de años y contiene cerca del 20 por ciento del agua dulce del mundo con cientos de especies únicas de fauna y flora.
La investigación en el lago, declarado patrimonio mundial por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en 1996, incluirá la compilación de información y la exploración tectónica para efectos arqueológicos.
Noticia publicada en Milenio (México)