El reciente hallazgo de un investigador de la Universidad de Queen, en Ontario, Canadá, fue desarrollado en un garaje y después verificado mediante un trabajo de campo.
El científico Ron Peterson descubrió un mineral que puede existir en el planeta rojo. Este hallazgo llamó la atención de los expertos de la NASA.
El nuevo mineral, meridianita, es inusual, ya que se trata de un mineral planetario, que también se cree existe en lunas de Júpiter.
El descubrimiento estuvo inspirado en la información enviada por el robot Opportunity, indicando la presencia de sulfato de magnesio en la superficie del planeta rojo. El Opportunity también envió fotos de huecos en las rocas que se piensa contuvieron cristales previamente.
Esto apoya la teoría de que algunas regiones de Marte estuvieron alguna vez cubiertas por agua, que se congeló y se evaporó posteriormente, dejando moldes de cristales en el sedimento.
Basándose en estas observaciones, en el invierno de 2005 Peterson dejó cristalizar durante varios días en su garaje sin calefacción una solución de sulfato de magnesio hidratado.
Luego entregó los cristales congelados a un laboratorio de la citada universidad canadiense, donde los análisis practicados mostraron que eran una forma inusual de sulfato de magnesio, que mostraba algunas propiedades similares a las comunicadas por el Opportunity.
Peterson se preguntó si este mineral podría encontrarse también en la Tierra de manera natural. En el otoño de 2006, localizó unos estanques cerca de Ashcroft, en el valle de Okanagan, Columbia Británica, de donde en su día se había extraído sulfato de magnesio mediante actividades de minería.
Noticia publicada en El Comercio (Ecuador)