Las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de mortalidad a nivel mundial y provocan un tercio de las muertes que se producen en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En los últimos años, los factores de riesgo cardiovascular no sólo no han remitido sino que en algunos casos han aumentado entre la población, de hecho, se estima que hasta el 40% de las muertes prematuras tienen relación con los hábitos de vida.
Aliskiren, un inhibidor directo de la renina, es el primer antihipertensivo de una nueva clase terapéutica en más de una década. A diferencia de otros antihipertensivos, los expertos insisten en que aliskiren actúa por inhibición directa de la renina, una enzima que desencadena un proceso que puede conducir a la hipertensión arterial. En marzo de 2007 fue aprobado por la Food and Drug Administration de Estados Unidos (FDA) con el nombre comercial de "Tekturna". Y recientemente ha recibido la aprobación de la Unión Europea para comercializarse como "Rasilez".
El doctor Alfonso Castro Beiras, jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Juan Canalejo de A Coruña, explicó que "el tabaco, la hipertensión arterial y el sedentarismo son algunos de los principales factores de riesgo".
Este experto subraya la importancia de que "los ciudadanos aprendan a gestionar mejor sus hábitos, puesto que la regulación de alguno de ellos, como el consumo de alcohol o tabaco, ayudará a un mejor control del riesgo". En este sentido, "es de destacar --señala el doctor Castro Beiras-- que el riesgo cardiovascular está aumentando en los países menos desarrollados debido a que cada vez tienen más fácil acceso al tabaco y a las comidas ricas en grasas".
En este mismo aspecto redunda el doctor José Ramón González Juanatey, Jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, quien apunta la relación existente entre el nivel socioeconómico y el riesgo cardiovascular. "A menor nivel socioeconómico, mayor riesgo cardiovascular, dado que suele ser más frecuente el hábito tabáquico y una mala alimentación", subrayó.
"Fumar multiplica por seis y la mala alimentación por tres el riesgo cardiovascular en pacientes hipertensos", apuntó el doctor José Luis Zamorano, Director del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y presidente de la Asociación Europea de Ecocardiografía e Imagen Cardíaca de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC).
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