El cometa 17P/Holmes ha pasado de ser débilmente observable con telescopio a resultar perfectamente localizable a simple vista. Este cuerpo, situado actualmente en la constelación de Perseo, presentaba hace unas semanas un brillo de magnitud 17, habiéndose incrementado drásticamente su luminosidad durante los últimos días hasta alcanzar la magnitud 2, lo que supone un factor de brillo superior al millón en tan solamente una semana de tiempo. Ahora es fácilmente observable con prismáticos o telescopios durante prácticamente toda la noche.
«Ha sido un incremento brutal. El hecho de que el cometa no contase con una cola ha provocado que algunos aficionados lo confundiesen con una estrella nova.» -explica Brian Marsden, director del Minor Planet Center, organismo que se encarga del seguimiento de cometas y asteroides.
El cometa Holmes se encuentra en la constelación de Perseo, por lo cual es visible durante la mayor parte de la noche para los habitantes del hemisferio Norte. De hecho, en algunas zonas del planeta el cometa es circumpolar, de modo que puede ser observable en cualquier momento de la noche. Su apariencia es similar a la de una estrella algo borrosa y de color amarillento. De hecho, los especialistas consideran que el brillo de este objeto puede disminuir durante los próximos días o semanas, de modo que recomiendan la observación durante estas fechas, pues su evolución es difícil de predecir.
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