En un mes se podría definir la procedencia del meteorito que cayó en la comunidad de Carancas, distrito de Desaguadero (Puno) a mediados de setiembre pasado, estimó el presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Ronald Woodman.
Señaló que para ello es necesario que se permita a los científicos trabajar con normalidad y evitar inconvenientes como los registrados hace una semana durante la visita del “cazameteoritos” Michael Farmer.
En aquella oportunidad, especialistas del IGP fueron impedidos de llegar al forado dejado por el objeto espacial.
“Con los trabajos se podrá saber en qué dirección y en qué ángulo llegó a la tierra, lo que ayudará a identificar de forma preliminar la fuente, de qué parte del espacio provino”, declaró a la agencia Andina.
Dijo también que “hay diferentes zonas del sistema planetario que contribuyen con meteoritos y están clasificados para ver si son lunares o de Marte, asteorides que chocaron o cometas que pasaron”.
Recordó que el meteorito representa la única forma natural de tener contacto con el sistema planetario y comprender mejor el origen de este último.
En otro momento, Woodman señaló que se coordina con instituciones extranjeras el envío de muestras del meteorito para un análisis más especializado de su composición.
“Estamos tratando de ver quién nos puede ayudar mejor”, sostuvo el especialista, quien el último lunes denunció la comercialización del meteorito a Farmer.
Fotografías tomadas por uno de los científicos del IGP confirmaron días después la presencia de este estadounidense. Previamente las autoridades habían negado esta posibilidad.
Según Farmer, los comuneros y la Policía le vendieron 300 gramos de meteorito divididos en unos 100 fragmentos, por los cuales llegó a pagar más o menos mil dólares.
Noticia publicadaen Andina (Perú)