Científicos del Laboratorio de Neurocognición de la Facultad de Psicología de la UNAM emprendieron una investigación para mitigar o prevenir la pérdida de memoria, informó la responsable del área, Selene Cansino.
Cansino indicó en un comunicado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que en el estudio la "Influencia de la calidad de vida sobre el desarrollo ontogenético de la memoria" se aborda este fenómeno del que ningún humano se salva, pues todos presentan cierta merma de esa capacidad.
Mencionó que por experimentos aislados descritos en la literatura se conoce que en dicho deterioro influyen factores como la alimentación, el ejercicio físico y mental, los niveles de glucosa, colesterol o triglicéridos en la sangre.
Asimismo, el autoconcepto que las personas tienen sobre sus evocaciones o metamemoria, el estrés e incluso la vida social.
La experta añadió que en esta ocasión "se evalúa a todos ellos en un sólo experimento y viendo su efecto en dos tipos de memoria: de trabajo y episódica, que sufren gran deterioro con la edad" .
La primera, detalló, se refiere a la capacidad de manipular información y transformarla en la mente para obtener un resultado; es básica para razonar y resolver problemas. La otra posibilita recordar una experiencia propia y el contexto en que sucede. Es decir, dónde, cuándo y las condiciones en las cuáles ocurren los hechos.
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