Hermosas para unos, incluyéndome, sobrecogedoras hasta el miedo para otros, los paisajes sonoros de Jupiter son un fenómeno digno de presenciar y comprender. Tales melodÃas no pueden ser escuchadas por el oÃdo humano pero sà pueden ser traducidas por instrumentos que recogen y amplifican estas vibraciones electromagnéticas.
Júpiter es un mundo gaseoso compuesto principalmente de hidrógeno y helio. Las altas presiones y temperaturas de las profundidades de Júpiter hacen que los gases se tranformen gradualmente en lÃquidos que se van comprimiendo hasta formar "plasma" metálico, estado en el que las moléculas han sido despojadas de sus electrones exteriores creando un poderoso campo magnético. El campo magnético de Júpiter es de cuatro mil veces más fuerte que el de la Tierra, y se inclina por 11 ° grados del eje. Esto hace que el campo magnético se tambalee, teniendo un profundo efecto sobre las partÃculas electrónicamente cargadas. Este plasma de partÃculas cargadas se acelera más allá de la magnetosfera de Júpiter a velocidades de decenas de miles de kilómetros por segundo, y son las vibraciones de estas partÃculas las que generan el sonido que escuchamos.