Esta conclusión procede de un análisis de isótopos de sulfuro en sedimentos terrestres conservados en el noroeste de Escocia. El estudio de estos antiguos sedimentos ha proporcionado evidencias de los aumentos en la concentración de oxÃgeno atmosférico hace alrededor de 2.300 millones de años, la era Paleoproterozoica, y hace 800 millones de años, en la era Proterozoica, con el aumento más reciente, que se cree que está conectado con la posterior expansión evolutiva de la vida animal.
Un indicador de la oxigenación ambiental es el fraccionamiento del isótopo de sulfuro 34S en los minerales de sulfato y sulfuro coexistentes, que es superior cuando bacterias de oxidación de sulfuro participan en el ciclo de sulfuro. Un aumento distintivo en este fraccionamiento, de menos del 25 por mil hace 1.000 millones de años a el 50 por mil 640 millones de años después, se ha interpretado como la última subida del oxÃgeno atmosférico y la evolución de las bacterias de oxidación de sulfuro. Otras lÃneas de evidencia han sugerido que la oxigenación atmosférica se produjo mucho antes, pero sin dejar su marca en la firma de 34S de los sedimentos marinos.
Bajo la dirección de John Parnell, los investigadores informan ahora de fraccionamientos de 34S que exceden un 50 por mil en los sedimentos terrestres depositados en el Mesoproterozoico hace 1.180 millones de años. Esto sugiere que en esta época los ambientes cercanos a la superficie como lagos y sedimentos de rÃo estaban lo suficientemente oxigenados como para apoyar una biota compleja.
Noticia publicada en Consumer (España)