A través de este dispositivo, los investigadores del Instituto Max Born de Ópticas no lineales y estroscopÃas de corto tiempo (MBI) en BerlÃn, pudieron medir un pulso de luz que duró sólo 12 attosegundos, algo difÃcil de imaginar, ya que un attosegundo equivale a la trillonésima parte de un segundo.
Para tratar de hacerse una idea es necesario conocer la escala para medir tan Ãnfimos tiempos. Primero están los segundos, luego el milisegundo (milésima parte de un segundo), después los microsegundos (millonésima parte de segundo), tras éstos el nanosegundo (milmillonésima parte), más abajo el picosegundo (billonésima parte), aún más pequeño el femtosegundo (milbillonésima parte) y finalmente el attosegundo (trillonésima parte).
La hazaña fue publicada en un paper de la prestigiosa Revista Nature, donde detallan que el equipo empleado fue un láser fabricado por la empresa austriaca "Femto lásers".
Previamente cientÃficos canadienses habÃan sido los primeros en controlar el tiempo en unidades tan bajas como ésta, al medir un pulso de luz de 650 attosegundos. Años después, el lÃmite se bajó a cien.
Y aunque pueda parecer un capricho de cientÃficos, este avance en la medición del tiempo puede ayudar a comprender los procesos más rápidos de la naturaleza o incluso ser útil a la femtoquÃmica, disciplina que explora los sucesos moleculares involucrados en las reacciones quÃmicas, como la formación de enlaces quÃmicos.
Noticia publicada en Terra (perú)