La llegada de La Niña, una anomalÃa que en ocasiones sigue al inusual calentamiento de las aguas del PacÃfico ecuatorial causado por El Niño, podrÃa afectar desde los cafetales de Brasil y los trigales de Argentina hasta la zafra de caña de Perú. Y a sus precios.
"En el laboratorio estaremos siguiendo muy de cerca las condiciones durante abril y mayo", dijo a Reuters Bill Patzert, oceanógrafo del laboratorio de propulsión a chorro de la NASA en Estados Unidos.
"Muchos cientÃficos y yo esperamos que actual El Niño salga del escenario pronto (...) Aún no está claro que viene después. El regreso de la hermana "seca" de El Niño, La Niña, es ciertamente una posibilidad pero no una certeza", agregó.
Tras una temporada con fuertes lluvias en la región sur que potenciaron los cultivos de cereales y oleaginosas en Brasil y Argentina, pero golpearon las plantaciones de café en Colombia y las de caña en Perú, La Niña traerÃa corrientes frÃas y cambios en los patrones pluviales del continente, dijo el oceanógrafo.
Perú, Ecuador, Chile y el sur de Brasil tendrán condiciones climáticas más secas, y una eventual modificación del régimen de lluvias plantea una amenaza de magnitud para los cultivos argentinos.
"SerÃa grave para la zona núcleo triguera, para la región pampeana, porque en principio podrÃa atrasarse el inicio de la temporada de lluvia o tener un trimestre de primavera con lluvias por debajo de lo normal", dijo Germán Heinzenknecht, especialista de la Consultora de ClimatologÃa Aplicada en Buenos Aires
Eso afectarÃa los rendimientos de uno de los primeros cinco exportadores mundiales del cereal, que será sembrado en mayo y junio y que no dispondrÃa del agua necesaria para la etapa de floración de septiembre y octubre.
Las lluvias generadas por El Niño a fines de diciembre fueron sumamente beneficiosas para la cosecha de soja 2009/2010 de Argentina, que espera un récord de 54,5 millones de toneladas según estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Heinzenknecht explicó que esas precipitaciones garantizaron la provisión de agua del trimestre más cálido del año, durante el cual los cultivos demandan más agua y las exigencias atmosféricas son mayores. Pero las perspectivas climáticas de La Niña contrastan con las que originó El Niño sobre parte de la región.
Ambos fenómenos modifican las temperaturas del Océano PacÃfico y causan estragos en los patrones climáticos del planeta, con fuertes lluvias y sequÃas, incidiendo a su vez en el desarrollo de gran parte de los cultivos. "Para muchas regiones de Norte y Sudamérica, La Niña es llamada usualmente "la diva de la sequÃa"", definió el oceanógrafo de la NASA.
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