Los cientÃficos encargados del estudio, procedentes de la República Checa, Finlandia, Alemania, Suecia y Estados Unidos, afirman que sus descubrimientos podrÃan influir en los modelos climáticos globales y aportan a la comunidad cientÃfica los medios necesarios para disipar cualquier duda sobre el impacto de los aerosoles en sus predicciones.
Para lograr estos descubrimientos se ha seguido un largo proceso en el que la comunidad cientÃfica ha intentado una y otra vez ajustar las concentraciones atmosféricas de ácido sulfúrico en función de los resultados obtenidos en pruebas de laboratorio sobre la velocidad de formación de partÃculas.
Mikko Sipilä, del Departamento de FÃsica de la Universidad de Helsinki (Finlandia), indicó que los métodos desarrollados por él y sus colegas permiten detectar partÃculas poco más grandes que un nanómetro. Los esfuerzos anteriores habÃan fracasado debido a que los detectores de partÃculas utilizados no eran suficientemente precisos y sólo detectaban partÃculas de tres nanómetros o más.
Según el Sr. Sipilä, las partÃculas de ácido sulfúrico formadas por gas H2SO4 aumentan con gran lentitud cuando su concentración es menor a 108 moléculas por centÃmetro cúbico. «Debido a esto y a los tiempos de residencia empleados en estudios anteriores, normalmente unos diez segundos, las partÃculas no alcanzaban los lÃmites de detección de los contadores de partÃculas utilizados», según una declaración del investigador finlandés.
Gracias a sus métodos de detección nuevos y mejorados, los investigadores lograron demostrar que la diferencia de unos órdenes de magnitud entre los factores de crecimiento teóricos y observados es prácticamente inexistente. También descubrieron que, a pesar de que el factor de crecimiento descubierto no concuerda exactamente con las predicciones teóricas, «sà que se acerca bastante».
Según se indica en la teorÃa de la nucleación, las partÃculas como las del ácido sulfúrico se estabilizan cuando existe condensación. Básicamente, la nucleación es una reacción fÃsica que se produce cuando los componentes de una solución comienzan a precipitarse y forman núcleos que atraen más precipitados.
La reproducción de los resultados del estudio podrÃa ser trascendental para la ciencia de la climatologÃa, según los investigadores. El Sr. Sipilä indicó que los efectos indirectos de los aerosoles no están representados de forma fidedigna en los modelos climáticos. «En los modelos empleados para el informe [del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático], la nucleación se pasa completamente por alto o está basada en algún tipo de observación ambiental», afirmó. «Si se desconocen los pasos moleculares concretos se crea una gran incertidumbre en dichos modelos. Por esta razón es muy importante comprenderlos, ya que aumentarÃa la precisión de las predicciones climáticas a nivel mundial.»
Al estudio contribuyeron también investigadores del Leibniz-Institut für Troposphärenforschung e.V. (Alemania), el Instituto de Fundamentos de los Procesos QuÃmicos de la Academia de las Ciencias de la República Checa, el Instituto de FÃsica de Helsinki y el Instituto Finlandés de MeteorologÃa (Finlandia), la Universidad de Estocolmo (Suecia) y el Centro Nacional de Investigación Atmosférica de los Estados Unidos.
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