Si las lesiones son externas, los pronósticos ante las hemorragias pueden ser relativamente buenos. Pero en el caso contrario, "no hay demasiadas técnicas [eficaces para controlar la coagulación]", según Erin Lavik, del Departamento de IngenierÃa Biomédica de la Case Western Reserve University.
Un equipo dirigido por esta investigadora ha encontrado en la nanotecnologÃa un camino que podrÃa elevar notablemente las expectativas de vida de estos pacientes. En un artÃculo publicado en la revista Science Translational Medicine han presentado unas plaquetas sintéticas elaboradas con polÃmeros biodegradables que, al ser inyectadas en los pacientes, se unen a las plaquetas del propio paciente y aceleran la cicatrización de la coagulación de la herida. "Es como poner sacos de arena para contener una vÃa de agua en un dique", señala la autora de la investigación.
De momento, los polÃmeros han sido ensayados en ratas. Las que recibieron este tratamiento antes de provocarles heridas dejaron de sangrar en la mitad de tiempo que el grupo control, al que no se trató. También se evaluó la eficacia administrando el producto después de causar la lesión. En este caso, el tiempo para cortar la hemorragia se rebajó un 23%. Al cabo de un dÃa, estas plaquetas fueron eliminadas sin problemas por parte de los roedores.
El paso siguiente de la investigación consiste en saber los efectos que tendrÃan en el tratamiento de humanos, para lo cual el equipo de Lavik está tratando de recaudar fondos. Su objetivo es que este desarrollo pueda ser un complemento de las terapias actuales.
Noticia publicada en El PaÃs (España)