El aparato funciona creando un compuesto, llamado plasma, que produce un coctel de sustancias quÃmicas en el aire que elimina bacterias sin dañar la piel. El plasma, dicen los investigadores en New Journal of Physics (Nueva Revista de FÃsica), podrÃa también usarse para acelerar la curación de heridas, para combatir la enfermedad de las encÃas (gingivitis) y hasta el mal olor corporal.
El plasma es conocido como el cuarto estado de la materia, después de los estados sólido, liquido y gaseoso. Se trata de una combinación de átomos a los que se les han quitado sus electrones por medio de, por ejemplo, un alto voltaje. Los plasmas son comunes en varias partes del cosmos donde los procesos de alta energÃa los producen e incluso se les está proponiendo como una fuente de energÃa de fusión.
Recientemente se están aprovechando las propiedades de los plasmas para utilizarlas en pantallas de televisión.
Coctel mortal
La nueva investigación, sin embargo, se centró en el llamado plasma atmosférico frÃo. En lugar de convertir todo un grupo de átomos en plasma, un enfoque más delicado es quitarles los electrones poco a poco y enviarlos a volar. Las colisiones con átomos cercanos y sin cambios ralentizan a los electrones y a los átomos cargados -o iones- que quedan detrás.
Se ha sabido durante algún tiempo que el plasma resultante de este proceso es dañino para las bacterias, virus y hongos. Y este enfoque ya se utiliza para desinfectar herramientas quirúrgicas. "En realidad es un proceso similar al que efectúa nuestro sistema inmune" explicó a la BBC el profesor Gregor Morfill, del Instituto Max Planck de FÃsica Extraterrestre, quien dirigió la investigación.
"El plasma produce una serie de más de 200 reacciones quÃmicas que involucran al oxÃgeno y nitrógeno en el aire además de vapor de agua". "Son brebajes de especies quÃmicas que pueden ser letales para las bacterias" agrega el cientÃfico.
El profesor Morfill y sus colegas encontraron los detalles precisos de la producción de plasma para eliminar de forma efectiva a los patógenos sin dañar a la piel, y presentaron varios aparatos en prototipo que pueden llevar a cabo la función adecuadamente. "El verdadero avance que logramos -dice el profesor Morfill- es poder producir plasmas de forma eficiente a bajo costo para poder colocarlos en los hospitales".
El equipo afirma que la exposición al plasma durante sólo 12 segundos reduce la incidencia de las bacterias, virus y hongos en las manos en un factor de un millón, un logro extraordinario si se le compara con los varios minutos que toma al personal de hospitales lavarse las manos utilizando el tradicional método de jabón y agua.
Noticia completa en BBC News (Reino Unido)