Investigadores de la Universidad de Bristol, en Gran Bretaña, y de la Universidad de TecnologÃa en Holanda, basaron esta hipótesis en nuevas mediciones de la masa de hielo del polo sur.
En caso de deshielo de la zona occidental de la Antártida, que puede ser inestable según sugieren nuevas observaciones, el nivel del mar aumentarÃa 3,3 metros y no 5,7 metros como se creÃa hasta ahora.
Sin embargo, eso serÃa suficiente para afectar el campo de gravedad terrestre en el hemisferio sur y provocar cambios en el movimiento de rotación de la tierra.
Según Jonathan Bamber, autor principal del estudio, ese cambio de rotación provocarÃa una acumulación de agua en el hemisferio norte, lo cual afectarÃa a las regiones costeras del PacÃfico y el Atlántico de Estados Unidos.
Un cambio modesto en las condiciones climáticas, acotan los cientÃficos, conducirÃa a una desintegración rápida de la zona inestable del antártico.
Ese manto de hielo ha colapsado parcialmente en el pasado, y la última desintegración ocurrió hace 400.000 años como resultado de calentamientos globales moderados, señaló el equipo de Bamber.
Noticia publicada en Madrid Digital (España)