Se trata de un hallazgo relevante, ya que hasta el momento se pensaba que, por regla general, las inflamaciones por causa bacteriana hacÃan más intenso el dolor. Las bacterias sirven para estimular la migración de los hematocitos blancos que se encuentran en los tejidos inflamados, y que, junto con los agentes quÃmicos emisores del sistema circulatorio y las fibras nerviosas, son las responsables del dolor inflamatorio. Sin embargo, descubrieron que los hematocitos blancos, entre los que se encuentran los neutrófilos, pueden también aliviar este tipo de dolores.
Los agentes bacterianos liberan opiopéptidos, que se vinculan a los receptores opioides de las fibras nerviosas que provocan el dolor en los tejidos inflamados, e inhiben de esta forma las molestias asociadas. AsÃ, el papel que desempeñan los gérmenes con respecto al foco inflamatorio puede resultar decisivo en algunos casos.
Según explicaron hoy los cientÃficos, las bacterias "se ocupan además de recibir los componentes inhibidores del dolor", los denominados formilpéptidos. El experimento se ha probado ya con ratas, que presentaban inflamación en sus patas y a las que se sometió a tratamiento con gérmenes.
Por una parte, los opiopéptidos liberados sirvieron para mitigar el dolor y, asimismo, se observó que aquellas ratas, a las que se les habÃa bloqueado los formilpéptidos y los opiopéptidos, sufrÃan de dolores más intensos. "Existe también un sistema que gestiona de forma automática el cuerpo, que puede hacer que las molestias inflamatorias sean más soportables", subrayó el Profesor Christoph Stein, del Instituto ClÃnico de AnestesiologÃa y Medicina Intensiva Operativa del campus Benjamin Franklin .
"Si logramos hacer más eficaz este sistema, las enfermedades de etiologÃa inflamatoria podrÃan ser sin dolor en un futuro", insistió. Los cientÃficos, dirigidos por Stein y el docente privado Dr. Alexander Brack han publicado su estudio en el número de abril de la revista especializada "PLoS Pathogens".
Noticia publicada en Montevideo (Uruguay)