Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones CientÃficas (CSIC) y la universidades de Granada y Aveiro, en Portugal, han descifrado el mecanismo de crecimiento del nácar de los gasterópodos, paso previo indispensable para la reproducción artificial de este material en laboratorio.
Los autores de este novedoso trabajo, que ha sido publicado recientemente en la revista PNAS, son Antonio Checa, profesor del departamento de EstratigrafÃa y PaleontologÃa de la Universidad de Granada; Julyan Cartwright, investigador del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC-UGR), y Marc-Georg Willinger, de la Universidade de Aveiro, en Portugal.
Según explicó hoy la institución académica granadina, dicha investigación se basa en el hecho de que muchos moluscos tienen las superficies internas de sus conchas cubiertas con una capa iridiscente de nácar, lo que les confiere una enorme resistencia a la fractura.
Pese a que los moluscos llevan millones de años fabricando esta sustancia, por el momento el hombre no ha sido aún capaz de fabricar un material semejante. Estos cientÃficos también investigan el nácar por sus posibles aplicaciones biomédicas y sus excelentes propiedades biomecánicas.
En concreto, los autores de este trabajo han analizado en detalle el nácar de gasterópodos como el pleurotomarias, los turbos, los trochus y los abulones, entre otros. Este nácar crece formando torres de tabletas, a modo de pilas de monedas, a diferencia del de los bivalvos (núculas, mejillones, nacras, ostras perlÃferas), que crece en forma de terrazas de tabletas.
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