Una ensambladura que no estaba bien colocada, muy probablemente debido a un error humano, es la causa del fallo que obligó a paralizar el funcionamiento del acelerador de partÃculas LCH, el más grande y poderoso concebido hasta ahora, con el que se intenta comprobar los elementos fundamentales de la materia y su manera de interactuar.
Ésa es al menos la conclusión a la que ha llegado Lyn Evans, el cientÃfico responsable del proyecto, que cree que ese fallo causó un recalentamiento, por la elevada corriente eléctrica que se utilizaba en ese momento, y unas válvulas que se abrieron para dejar escapar la fuerte presión permitieron también la fuga de helio, explicó.
Fue el pasado 10 de septiembre cuando los cientÃficos del Laboratorio Europeo de FÃsica de PartÃculas (CERN, sus siglas en inglés) inyectaron por primera vez y con éxito en el acelerador LHC un haz de millones de protones y lograron que diese una vuelta completa al túnel circular subterráneo de 27 kilómetros, para luego hacer lo mismo con un segundo haz introducido en dirección opuesta. Sin embargo, dÃas después se detectó un fallo que fue remediado rápidamente, pero el dÃa 20 ocurrió el incidente que ahora se sabe casi con certeza se debió a una ensambladura mal puesta.
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