Los electrodos de metal se utilizan cada vez más en implantes cerebrales que ayudan a tratar la depresión y los temblores del Parkinson, entre otras enfermedades.
Estos dispositivos, que consisten en estimuladores electrónicos de los nervios, han servido asimismo para proporcionar a pacientes tetrapléjicos la posibilidad de mover un cursor en la pantalla del ordenador , o a monos la capacidad de mover objetos de un entorno virtual simplemente con el poder de la mente. Además, para los individuos que llevan prótesis, estos estimuladores ofrecen la promesa de restablecerles en un futuro próximo las capacidades sensoriales.
Sin embargo, a pesar de su éxito, los electrodos metálicos convencionales presentan algunas limitaciones, como la dificultad que entraña diseñarlos para que sean eficientes tanto en el envÃo como en la recepción de señales eléctricas.
Recubrimiento nanométrico
Según informa la revista Technology Review, cientÃficos de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, podrÃan haber dado un importante paso en la resolución de este problema mediante el recubrimiento de los electrodos eléctricos con nanotubos de carbono. Estos nanotubos consisten en estructuras tubulares cuyo diámetro es de la orden de un nanómetro (un nanómetro unidad de longitud que equivale a una milmillonésima parte de un metro).
Estos electrodos de última generación servirÃan para crear implantes neuronales que controlen su propio efecto en las neuronas a las que estimulan, con un mayor rendimiento de la baterÃa y una reducción de los efectos secundarios.
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