Asà lo aseguran cientÃficos de las universidades de Ginebra (Suiza) y del Imperial College de Londres en el último número de la revista cientÃfica británica "Nature".
Einstein dio ese nombre a la interacción continua entre fotones distantes entre sÃ, pero que poseen una propiedad de la mecánica cuántica derivada del entrelazamiento de esas partÃculas, de forma que los cambios experimentados por una de ellas afectan inmediatamente a la otra.
En principio una serie de experimentos conocidos en la jerga cientÃfica como "desigualdades de Bell" parecen descartar una explicación clásica de esas extrañas correlaciones entre fotones, pero eso podrÃa ocurrir si la velocidad de influencia entre una y otra superase en 10.000 veces la de la luz.
El equipo, dirigido por Daniel Salart, llegó a esta conclusión tras un experimento llevado a cabo entre dos pueblos suizos distantes dieciocho kilómetros uno de otro y que duró veinticuatro horas.
Esa increÃble velocidad considerada como mÃnima para que pueda darse semejante fenómeno hace pensar a los cientÃficos que su existencia en la naturaleza es "inverosÃmil".
Noticia publicada en La Opinión (España)