No tiene rostro ni piernas, pero sí unos brazos largos; cada uno con siete articulaciones. Su construcción no fue sencilla ni económica: costó USD 200 millones.
“Es asombroso lo que un robot como Dextre puede hacer con su sentido del tacto y su precisión”.
Daniel Rey, ingeniero de la Agencia Espacial Canadiense, a cargo del diseño, tenía razón cuando pronunció estas palabras, porque Dextre incorpora la tecnología requerida para ayudar a los astronautas en las futuras caminatas espaciales.
Además, estará a cargo delas tareas de mantenimiento y servicio de la Estación Espacial Internacional que gira a casi 400 kilómetros de altura de la superficie terrestre.
Según un comunicado de la NASA, este gigantesco robot fue ensamblado, la semana pasada, por los astronautas estadounidenses Rick Linnehan y Robert Behnken del trasbordador Endeavour.
La tarea fue cumplida en el transcurso de la tercera caminata de la misión STS-123, que partió el 11 de marzo a la Estación Espacial Internacional (EEI).
Dextre (que se pronuncia Dexter) fue construido por la Agencia Espacial Canadiense y es la tercera y última pieza del Sistema de Manipulación Remota Canadarm. Los otros dos elementosson un sistema móvil y un manipulador que opera como un brazo.
El aparato mecánico está construido con aluminio y titanio.
Entre estas labores que realizará constanel ensambladode piezas, sustitución de partes dañadas en el exterior de la estación y la carga de grandes piezas de repuesto.
Noticia completa en El Comercio (Ecuador)