El informe, sin embargo, recibió hoy un aluvión de críticas de los expertos y periodistas ya que parte de la información está encriptada, porque, según dijo hoy el administrador de la NASA, Michael Griffin, la agencia no quiere que se manipulen los datos.
Además la NASA decidió difundir el informe a la misma vez que ofreció una breve conferencia de prensa, por lo que no se les pudo preguntar a Griffin y otros directivos de la NASA sobre el contenido del mismo.
Parte del resultado del estudio, basado en entrevistas a 8.000 pilotos por año entre 2001 y 2004, ya fue adelantado por el propio Griffin en su comparecencia ante el Congreso estadounidense el pasado mes de noviembre.
Griffin señaló entonces que los problemas en la aviación son mucho más comunes que lo aceptado oficialmente.
Entre esos problemas se cuentan incidentes en los que dos aviones se aproximan peligrosamente en vuelo, hay interferencias de aeronaves en las pistas y ocurren otros hechos que amenazan la seguridad de aeronaves y pasajeros.
Griffin dijo entonces y reiteró hoy que en los resultados de la encuesta se ha borrado la información que permita que se identifique a alguno de los más de 24.000 pilotos entrevistados.
A los pilotos se les dijo que no se revelaría su identidad cuando respondieron a los encuestadores.
Los ejecutivos de la NASA se han negado durante más de un año a divulgar los resultados de la encuesta, y según recordaron hoy "estos resultados podrían alarmar a los viajeros y perjudicarían las ganancias de las aerolíneas".
Por último, Griffin rechazó hoy, a preguntas de los periodistas, que la NASA decidiera anunciar el estudio el último día del año por considerarlo el de menos volumen informativo.
"A mí me resulta muy difícil ver en el estudio datos por los que se debiera preocupar el público", dijo Griffin hoy, quien añadió que la población se preocupe o no por lo hallado depende de "lo que otros analicen de los datos presentados".
Noticia publicada en Terra (España)