Quebrada de Talca es el lugar, en la Región de Coquimbo, donde se inició un proyecto de simulación de lluvias para medir la erosión, en el que trabaja un equipo de la Universidad de Talca, liderado por el profesor Roberto Pizarro, de la Facultad de Ciencias Forestales.
La idea es reproducir el fenómeno erosivo y cuantificarlo, en una zona en que las precipitaciones son escasas, pero de gran torrencialidad, y caen sobre terrenos sin mayor cobertura vegetal, según el profesor Pizarro.
“A partir de los datos que se obtengan, se podrá generar, por primera vez en América Latina, un modelo matemático que prediga los procesos de la erosión. Se podrá estimar, por ejemplo, cuánto material llegará a un puente, a un camino o a un canal, evaluando el arrastre”, precisó, al entregar antecedentes del proyecto, financiado por Innova–CORFO.
Los simuladores de lluvias son estructuras hidráulicas que reproducen las precipitaciones para estudiar el comportamiento del suelo. Para tal efecto se trabaja en 30 parcelas experimentales, en colaboración con el Instituto Nacional Forestal (INFOR), el Centro del Agua para Zonas Áridas y Semiáridas de América Latina y el Caribe (CAZALAC) y científicos de la Universidad de Gante, de Bélgica.
Noticia publicada en Universia (Chile)