Armados con los datos de dos satélites de la NASA, varios investigadores inventaron una manera de hacer mapas desde el espacio de los cambios en la calidad del agua costera.
De esta manera cumplen un objetivo perseguido desde hace mucho tiempo por la comunidad científica.
Usando datos obtenidos por instrumentos a bordo de satélites de la NASA, Zhiqiang Chen y sus colegas en la Universidad del Sur de Florida, en St. Petersburg, Florida, Estados Unidos, encontraron que pueden monitorizar la calidad del agua casi a diario, en lugar de hacer sólo una observación mensual.
Esta información tiene aplicación directa para los responsables de la gestión de los recursos costeros, los encargados de trazar planes de recuperación de ecosistemas acuáticos y quienes definen los estándares de calidad del agua.
Los resultados obtenidos por el equipo ayudarán a comprender mejor los factores que controlan los cambios en la calidad del agua en la costa.
Por ejemplo, los sedimentos que entran como resultado del desarrollo costero o la polución pueden causar cambios en la turbidez del agua. Los sedimentos que flotan en el agua por haber sido arrancados del fondo por fuertes vientos o mareas también pueden provocar tales cambios.
Noticia publicada en El Comercio