La cima del extinto volcán Sierra Negra, localizado en Puebla, será la sede del Primer Centro Nacional de Vigilancia Climática de Gran Altitud, un proyecto binacional de monitoreo de gases de invernadero, presentado este lunes, y que empezará a operar a mediados de 2008.
El Centro de Vigilancia Climática estará a 4 mil 580 metros sobre el nivel del mar, lo que lo hace el de más altitud del mundo, y compartirá terrenos con el Gran Telescopio Milimétrico que administra el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE). Las nuevas instalaciones para hacer investigación comenzaron a ser construidas ayer, con fondos de México y Estados Unidos, que suman 1.9 millones de dólares, en su etapa inicial.
El INAOE, la asociación civil Climate Institute, la fundación mexicana Pedro y Helena Hernández, así como la agencia aeroespacial NASA y la agencia oceanográfica y atmosférica NOAA, integran el consorcio que pondrá en marcha el nuevo centro.
El laboratorio será nombrado en honor a Crispin Tickell, presidente emérito de Climate Institute y diplomático británico que desde 1978 promueve esfuerzos en todo el mundo, para frenar el cambio climático en el mundo.
En el nuevo centro habrá equipo de medición gases de carbono, aerosoles y radiación ultravioleta.
Gracias a la altura del centro, se podrá obtener información del desplazamiento de esos químicos y energías en todo México y Centroamérica.
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