La química ha sido tradicionalmente considerada el sector económico e industrial más contaminante. De hecho es la industria que libera la mayor cantidad y variedad de sustancias tóxicas al medio ambiente. Alertados por esta situación, y cada vez más preocupados por el futuro del planeta, surgió la “Química Verde”.
La Química Verde no busca eliminar la contaminación una vez producida, sino que va más allá, atacando el problema en su raíz. El objetivo es eliminar en lo posible el uso de productos perjudiciales para el entorno y la generación de residuos. Para ello, se investiga la utilización de materias primas renovables, sobre todo biomasas, que vayan sustituyendo a lo que hasta ahora era la base de la química: el petróleo.
Un campo en el que la Comunidad está obteniendo unos excelentes resultados gracias a la labor, entre otros, del Instituto de Catálisis de la Universidad de Zaragoza. Su subdirector, José Antonio Mayoral, asegura que “en Aragón estamos bastante bien en la investigación. Desde el principio nos incorporamos a esta iniciativa y, de hecho, fuimos pioneros en la creación de la Red Española de Química Sostenible”.
En el Instituto de Catálisis investiga sobre la posibilidad de hacer que las reacciones no produzcan ningún residuo, o que por lo menos éste sea inocuo. Por ejemplo, para realizar una reacción de oxidación, se estudia la utilización del oxígeno, ya que se incorpora a la molécula y por lo tanto el nivel de residuos es cero. Pero si no se puede utilizar, debido a la complejidad del proceso, la segunda mejor opción es utilizar agua oxigenada, ya que el resto que produce es agua.
Un área en la que también trabaja el Grupo de Termodinámica Aplicada y Superficies (Gathers), pero en el campo de los fluidos supercríticos. Un término que se aplica al estado en el que se encuentra una sustancia que está a mitad de camino entre el líquido y el gas, es decir, tiene algunas propiedades líquidas y otras gaseosas.
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