En un comunicado, la máxima casa de estudios aseguró que las radicaciones solares generan en la atmósfera partículas de carbono 14 y berilio 10 que se depositan en los glaciares, y que diversos análisis al respecto demuestran la correlación de los efectos de estos elementos con los efectos al medio ambiente.
Durante el encuentro, especialistas de todo el orbe analizarán estas radiaciones, las cuales pueden tener incidencia en la vida y clima de la Tierra. El acto se efectuará del 3 al 11 de julio en Mérida, Yucatán y está auspiciado por la Unión Internacional de Física Pura y Aplicada.
Durante la conferencia a medios en esa ciudad, el director del IGf y presidente del comité organizador nacional de la conferencia internacional, destacó la importancia de este tema para la vida cotidiana, ya que “hoy día se habla de que el sol puede afectar el clima a través de los rayos cósmicos, que son partículas cargadas que ionizan a la atmósfera”.
Valdés Galicia, quien estuvo acompañado por el premio Nobel de Física 1980, James W. Cronin y por José Loria de la Universidad Autónoma de Yucatán, aseveró que pese a que aún están a debate los mecanismos por los cuales el sol modifica el clima terrestre, entre los considerados más importantes están los rayos cósmicos.
Explicó que son partículas cargadas de alta energía que cuando atraviesan la atmósfera crean iones y se vuelven nucleadores, los cuales arrastran gotas de agua y eso genera nubes, que provocan que los rayos del sol no pasen.
“Ése es un mecanismo a través del cual los rayos cósmicos pudieran afectar directamente a los seres humanos. Hay otros que tienen que ver con embolias, ataques al corazón, pero aún no están bien determinados. Sin embargo, sí pueden incidir sobre la vida y el clima de la Tierra”, sentenció.
Noticia completa en La Jornada (México)