Investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG) pronostican que el lago de Chapala se ubica a menos de la mitad de su capacidad y consideran que para la etapa más fuerte de estiaje su nivel bajará aún mas.
Parte del agua que le corresponde a la laguna se queda en algunas presas de Guanajuato, señalaron los expertos, y a pesar de que el líquido que tiene el vaso lacustre está contaminado no se considera que habrá una crisis, como en el año 2000.
De igual manera, el Instituto de Astronomía y Meteorología de la UdeG indicó que la cantidad de lluvia que caerá en la próxima temporada no será tan abundante como se esperaba, por lo que se recomienda economizar el líquido vital.
Noticia publicada en Milenio (México)